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El barrio del Marais

El Museo de la Historia de París se sitúa en el corazón del Marais, uno de los escasos barrios en los que el gran desarrollo de las obras de Haussmann no afectó al patrimonio arquitectónico. Aún hoy nos ofrece numerosos testimonios de su riquísimo pasado histórico: hôtels particuliers (a veces, con la decoración), jardines, edificios religiosos, etc. Por esta razón, el Marais es zona protegida desde 1965.



Los orígenes del Marais


El rey Felipe Augusto (1180-1223) rodeó la ribera derecha de París de una muralla que englobaba varios barrios, entre ellos, les Halles, la Grève y Saint-Gervais. Entonces la parte noreste exterior a la muralla estaba ocupada por inmensas tierras pantanosas, propiedad de grandes abadías. Éstas las desecaron y las habilitaron para el cultivo. A continuación, las transformaron en jardines. El nombre del barrio, el Marais (en español, marisma), tiene su origen en estas tierras de huerta.


El barrio real


En el siglo XIV, Carlos V (1364-1380) erigió una nueva muralla según el trazado de los actuales boulevard Beaumarchais, boulevard des Filles du Calvaire y boulevard du Temple, estableciendo así los límites del futuro barrio. El rey abandonó entonces el Palais de la Cité y se instaló en el Hôtel Saint-Pol con su corte: el Marais se convirtió así en el barrio real. Los numerosos establecimientos conventuales demuestran asimismo la intensa actividad religiosa del barrio. Carlos VII (1422-1461) abandonó el Hôtel Saint-Pol para instalarse en el Hôtel des Tournelles, residencia favorita de Luis XI (1461-1483) y Enrique II (1547-1559). La familia real abandonó, a su vez, el Hôtel des Tournelles tras la trágica muerte de Enrique II en 1559 y se mudó definitivamente al Louvre.


La Edad de Oro


En los siglos XVII y XVIII, el Marais vivió su época de gloria. El rey Enrique IV (1589-1610) fue el impulsor de dos importantes proyectos de urbanismo: la place de France, que jamás se realizó, y la place Royale, actual place des Vosges.

En la misma época, todo el Marais se llenaba de palacetes que rivalizaban por la belleza de su arquitectura y por la riqueza de su decoración interior. En ellos se celebraron los primeros «salones» que reunían mentes brillantes, elegantes damas, hombres de letras y sabios que le darían a París una reputación de capital de la sociabilidad. El barrio brilló también por su intensa vida religiosa en la época del florecimiento de la Contrarreforma.


De la decadencia a zona protegida


El entusiasmo por el Marais se acabó al final del reino de Luis XIV (1643-1715), se dejó de construir y la aristocracia, en su gran mayoría, abandonó el lugar. Mientras que el rey residía en las Tullerías, la corte se desplazó hacia el oeste, primero a Faubourg Saint-Germain y después a Faubourg Saint-Honoré.

Durante el reinado de Luis Felipe (1830-1848) y sobre todo durante el Segundo Imperio Francés, el barrio se empobreció y la población se hizo industriosa: los talleres sustituyeron los antiguos jardines y los grandes patios. Se abandonó el Marais, pero el gran desarrollo de las obras del barón Haussmann (1809-1891), que transformaron muchos otros barrios, no le afectó. Hubo que esperar al 4 de agosto de 1962, cuando se votó la ley sobre las zonas protegidas y la protección de los centros urbanos de ciudades antiguas amenazadas por la promoción inmobiliaria, para ver cambiar la situación. El 16 de abril de 1965, el Marais se convirtió oficialmente en zona protegida y empezó la rehabilitación integral del barrio, que aún sigue a día de hoy.

Crédit photographique: Cour de la Victoire © DAC - Antoine Dumont